Por Walter Espinoza Avalos
En la primera parte de este reportaje vimos algunos de los hechos recientes que han desencadenado una fuerte polémica en torno a la posible alianza entre el APRA y el fujimorismo. Proseguiremos en la búsqueda de pistas que nos permitan esclarecer el panorama.
Tercer Acto: ¿Ley Fujimori?
La discusión sobre la existencia de un "fuji-aprismo" arreciaba, por más que los apristas más destacados lo trataban de negar. Es entonces que Javier Velásquez Quesquén, uno de ellos, hizo algo que no ayudó a calmar el ambiente: señaló que daría una ley "con nombre propio" para que el ex-presidente Alberto Fujimori abandone la DIROES y termine su condena en su domicilio.
En declaraciones a Radio Exitosa, el parlamentario aprista señaló que esto se daría como parte de una ley que permita que los ex-presidentes con más de 70 años de edad puedan concluir su sentencia bajo arresto domiciliario. Velásquez Quesquén, quien también fuera ministro de Alan García, aseguró también que, si pudiera, indultaría a Fujimori "mañana mismo o pasado"; su razonamiento se basa en que el ex-mandatario "es una persona de 74 años que padece cuatro enfermedades", y añade que si el indulto no se dio durante el gobierno de García fue porque la familia no lo pidió y porque Fujimori no tenía enfermedades recurrentes.
El legislador del APRA, sin embargo, asegura que su idea de ley está basada en las existentes en países como Argentina y Chile, donde hay legislaciones especiales para los arrestos domiciliarios de ex jefes de Estado, "no por privilegio sino por razones de seguridad". Posteriormente, él declaró a la agencia Andina que el apoyo al fujimorismo no busca congraciarse con ellos y que respeta la decisión de Ollanta Humala.
Jaime Delgado, congresista de Gana Perú, se refirió a las declaraciones como "una tendida de mano" hacia el fujimorismo ante la próxima salida del informe de la Megacomisión. Días después, Verónika Mendoza, del partido Acción Popular, las calificó como un "piropo a Fujimori" y que, junto con la participación de Mauricio Mulder en la ratificación de Martha Chávez, así como con las declaraciones de Óscar López Meneses (quien aseguraba, entre otras cosas, que Adrián Villafuerte visitaba a Montesinos) que ella calificó como "un montaje" por coincidir con las insinuaciones de Alan García, conformarían una estrategia del aprofujimorismo para desestabilizar al Gobierno, aprovechando además el juicio a Fujimori por los "diarios chicha": "en la política no hay casualidades", sentenció.
Otra desafortunada "coincidencia" que Velásquez Quesquén probablemente no tomó en cuenta es que este tipo de leyes en países como Argentina y Chile generan polémicas pues beneficiaron, hasta cierto punto, a ex presidentes acusados por violaciones a los derechos humanos como Jorge Rafael Videla y Augusto Pinochet.
¿Cómo se llama la obra?
Pese a la contradicción entre las declaraciones de uno y otro lado, podemos obtener algunos indicios valiosos de los hechos que en estas son mencionados.
Por un lado, vemos que el ex procurador Ronald Gamarra opina que la alianza entre APRA y fujimorismo no es reciente, sino que se remonta a inicios de los noventa, cuando Mario Vargas Llosa y Alberto Fujimori competían por llegar a la presidencia. Gamarra refiere que "para evitar el triunfo de Mario Vargas Llosa, el APRA apoyó con todo en su momento a Fujimori. Y el fujimorismo le ayudó en el Congreso para evitar acusaciones mayores contra García".
Efectivamente, en octubre de 1990 los diputados del APRA, apoyados por congresistas de Cambio 90, consiguieron una mayoría de votos (80 contra 75) que impidió el antejuicio al ex presidente García debido a la acusación constitucional que se le hizo por las matanzas en El Frontón y otros penales en junio de 1986. Sólo 3 diputados fujimoristas votaron a favor de la acusación, y 1 se ausentó. Esto generó un gran cuestionamiento de las fuerzas políticas hacia el oficialismo, quien estaría "devolviéndole un favor" al APRA tras su apoyo en la segunda vuelta de la campaña electoral. Ya se daban los primeros ecos de "fuji-aprismo".
No sería todo: La revista Sí habría reportado que Fujimori tuvo una ronda de conversaciones con un grupo de miembros del Partido Aprista encabezado por su entonces secretario general, Luis Alva Castro. Fujimori no negó después que existiera una alianza entre el APRA y el entonces oficialismo.
Avancemos un poco en el tiempo. Cinco años luego de su retorno al país, Alan García fue electo presidente en 2006. Durante su gobierno, muchos parlamentarios fujimoristas apoyaron las medidas oficialistas en varias ocasiones, como señalan algunos opositores. En 2007, cuando se eligió a la segunda directiva del Congreso, la entonces congresista Keiko Fujimori anunció que su bancada decidió apoyar a la lista candidata oficialista de aquel entonces y no a la de la oposición porque darle el poder del Congreso a dicha lista, según ella, arriesgaría "la gobernabilidad y la estabilidad" del país. Estas declaraciones las dio poco después de que Santiago Fujimori, quien originalmente iba a representar al fujimorismo en la lista, fuera sustituido por Martha Moyano.
Pero uno de los momentos más tensos en todo el debate se dio en febrero de 2011, tras la aparición de uno de los varios cables filtrados por Wikileaks, el documento No. 68387, el cual daría detalles de una reunión entre Keiko Fujimori, su tío Santiago y Jaime Yoshiyama con representantes de la diplomacia estadounidense, que se habría dado a inicios del gobierno de García y donde ellos dijeron que ofrecerían los 13 votos del fujimorismo para que el (entonces) oficialismo dirija la labor legislativa, a cambio del "fin de la persecución política" a Fujimori iniciada por Toledo y de un "juicio imparcial" contra el hoy preso ex presidente.
(El documento en inglés puede ser visto en este link: http://e.elcomercio.pe/66/doc/0/0/2/9/6/296861.pdf)
En la reunión, Keiko y Santiago reconocían la habilidad negociadora de Alan García y de los miembros de su partido, así como su preferencia por la conveniencia política antes que por la ideología o la moral. Cuando el APRA asumió el Gobierno, la mayor fuerza en el Congreso era Unión por el Perú con 45 escaños. El APRA (con 36 escaños), según lo que se entiende de la entrevista, necesitaba de más apoyo para lograr mayoría en el Congreso, por lo que se planteó la estrategia política.
Sin embargo, Santiago Fujimori reconoce que su partido estaría con las puertas abiertas a una propuesta humalista si fracasaban las negociaciones con el APRA.
Tras conocerse estas filtraciones, Jorge del Castillo negó la veracidad de estos contenidos, afirmando que había una "distorsión de la realidad" y que las conclusiones al respecto "no son objetivas" porque no se sabía que Fujimori iba a estar en prisión.
Pero, días antes, otro Wikileak comprometía al mismo Del Castillo. El destacado político aprista se reunió, según otro cable, con el conejero político de la embajada estadounidense, a quien habría solicitado su ayuda pocos días después de la primera vuelta de elecciones presidenciales de 2006, para convencer a Lourdes Flores de aceptar su derrota (Alan y Lourdes estaban parejos en el segundo lugar durante el conteo de los votos) y unirse al APRA en una segunda vuelta contra Ollanta Humala, con el in de evitar que el ex-militar gane las elecciones. Del Castillo también solicitó ayuda para realizar una propuesta similar al también candidato Humberto Lay.
El también aprista Mauricio Mulder afirmó que los Wikileaks "no son una palabra sagrada", que los diplomáticos "justifican su sueldo" de esta manera, y que los cables habrían sido manejados a cuentas gotas y según su contenido, obedeciendo a intereses políticos. Sin embargo, el también expresó que la intervención de Del Castillo en la embajada de EEUU "no es un tema en el que uno pueda exhibir con orgullo" y que "son errores graves el tener que involucrar a personas extranjeras en esos temas".
Aparentemente, dicha alianza se habría confirmado con los votos a favor de propuestas de leyes y en elecciones de mesas directivas, así como con el rechazo de pedidos de juicio contra congresistas fujimoristas como Carlos Raffo y Cecilia Chacón. Aunque aún convendría hacer la pregunta: ¿estas acciones obedecen a un maridaje de ideologías o solo aprovecharon la coyuntura política del momento?
No todo son rosas...
Pero si acaso hubo una alianza aprofujimorista, esta no fue siempre dulce. A puertas del proceso electoral 2011, Alan García afirmó tanto de Keiko Fujimori como de Ollanta Humala, que eran alternativas autoritarias que ponían en peligro el sistema democrático y que podrían hacer "demagogia económica con propuestas que no se podrán cumplir". El entonces saliente mandatario sostenía que "la política del chavismo" fue instaurada por Alberto Fujimori con el autogolpe de 1992, y que el aprismo no había llegado a un consenso sobre el apoyo a algún candidato durante las elecciones.
Como ya lo habíamos adelantado en la primera parte del reportaje, Alan García ya había conversado con Ollanta Humala sobre la posibilidad de indultar a Fujimori. Pero dos dirigentes del aprismo mostraron su negativa a la posibilidad y, de esa manera, que tampoco parece haber un consenso total en ciertas decisiones del aprismo. Uno de estos dirigentes fue Omar Quezada, quien aseguró que para Alan el tema fue "anecdótico", ya que ni Fujimori lo solicitó ni estaba tan enfermo como para indultarlo.
El otro dirigente fue el secretario nacional de Relaciones Internacionales del APRA, Carlos Roca. Él dijo que ni el Comité Ejecutivo Nacional (CEN) ni la Dirección Política del APRA tomaron partido respecto al tema del indulto, manifestando su desacuerdo a título personal. El añadió que el APRA podría dar a conocer su criterio si la salud de Fujimori empeoraba, no siendo ese el caso entonces.
Alan García afirmó finalmente que el tema del indulto era "un caso cerrado" que sólo le competía al presidente de la República, y evitó pronunciarse sobre las críticas de Keiko ("si estaba tan preocupado por la salud de mi padre pudo hacer algo").
Posteriormente, y como parte de las acciones de la "megacomisión" que investiga a Alan García por el caso de los colegios emblemáticos, en julio de 2012, los congresistas fujimoristas Pedro Spadaro y Carlos Tubino anunciaron en una conferencia de prensa su respaldo a las conclusiones del informe final dado en junio, pero también que se acuse constitucionalmente no sólo al expresidente y a su ministro de Educación José Chang, sino también a todo el gabinete, pues éste aprobó las obras en colegios emblemáticos. De esta manera, ambos parlamentarios trataron de echar por tierra las acusaciones de una alianza con el APRA. "No tenemos un pacto con la corrupción", señalaron.
No fue la última vez en que un lado se mostró a favor de que investiguen a otro. En marzo de 2013, Mauricio Mulder mostró su respaldo a que la Comisión de Ética del Congreso investigue el caso de Kenji Fujimori, respecto a su alianza con Limasa, almacén donde se hallaron 100 kilos de cocaína.
En julio del mismo año, Mulder señaló que Keiko Fujimori y el presidente Humala "han actuado con mucho descaro" al cuestionar la elección de los miembros del Tribunal Constitucional y de la Defensoría del Pueblo, luego que sus bancadas apoyaran dichas elecciones. El legislador aseveró que "se dieron cuenta, después de la reacción ciudadana, y se tiraron para atrás".
En septiembre, Julio Gagó, vocero de Fuerza Popular (bancada fujimorista) mostró su disconformidad con las reacciones del APRA hacia la "megacomisión" que investiga el caso Business Track, en el que se recomienda denunciar penalmente a Alan García y a Jorge del Castillo; Gagó expresó su respaldo a la comisión presidida por Tejada "como a todas las comisiones del Congreso", y dijo que ellos no deben responder con críticas sino "hablar con evidencias", y que si la cúpula del gobierno aprista es hallada responsable "deberá caerles todo el peso de la ley". Ese mismo mes, Kenji Fujimori acusó al ex presidente García de querer "aparecer como la víctima y distraer la atención" en referencia al gesto de éste de presentar un recurso de amparo al Poder Judicial, pese a haber dicho antes que "el que no la debe, no la teme": "hemos pasado de ver al Alan García canchero en el terreno de la política al Alan temeroso", afirmó.
De esta manera hemos repasado un historial de favores y críticas por parte de ambos lados, cuyos fines aún pueden percibirse como poco claros. Sin embargo, también vemos que hablar de una alianza no es tan descabellado como puede aparentar. ¿Coincidencias? Quizá los mismos protagonistas se encarguen de aclarárnoslo, con sus actos, en el futuro cercano.
En declaraciones a Radio Exitosa, el parlamentario aprista señaló que esto se daría como parte de una ley que permita que los ex-presidentes con más de 70 años de edad puedan concluir su sentencia bajo arresto domiciliario. Velásquez Quesquén, quien también fuera ministro de Alan García, aseguró también que, si pudiera, indultaría a Fujimori "mañana mismo o pasado"; su razonamiento se basa en que el ex-mandatario "es una persona de 74 años que padece cuatro enfermedades", y añade que si el indulto no se dio durante el gobierno de García fue porque la familia no lo pidió y porque Fujimori no tenía enfermedades recurrentes.
El legislador del APRA, sin embargo, asegura que su idea de ley está basada en las existentes en países como Argentina y Chile, donde hay legislaciones especiales para los arrestos domiciliarios de ex jefes de Estado, "no por privilegio sino por razones de seguridad". Posteriormente, él declaró a la agencia Andina que el apoyo al fujimorismo no busca congraciarse con ellos y que respeta la decisión de Ollanta Humala.
Velásquez Quesquén ya se había pronunciado antes a favor del indulto (Tuteve/YouTube).
Jaime Delgado, congresista de Gana Perú, se refirió a las declaraciones como "una tendida de mano" hacia el fujimorismo ante la próxima salida del informe de la Megacomisión. Días después, Verónika Mendoza, del partido Acción Popular, las calificó como un "piropo a Fujimori" y que, junto con la participación de Mauricio Mulder en la ratificación de Martha Chávez, así como con las declaraciones de Óscar López Meneses (quien aseguraba, entre otras cosas, que Adrián Villafuerte visitaba a Montesinos) que ella calificó como "un montaje" por coincidir con las insinuaciones de Alan García, conformarían una estrategia del aprofujimorismo para desestabilizar al Gobierno, aprovechando además el juicio a Fujimori por los "diarios chicha": "en la política no hay casualidades", sentenció.
Otra desafortunada "coincidencia" que Velásquez Quesquén probablemente no tomó en cuenta es que este tipo de leyes en países como Argentina y Chile generan polémicas pues beneficiaron, hasta cierto punto, a ex presidentes acusados por violaciones a los derechos humanos como Jorge Rafael Videla y Augusto Pinochet.
![]() |
| (PUCP) |
¿Cómo se llama la obra?
Pese a la contradicción entre las declaraciones de uno y otro lado, podemos obtener algunos indicios valiosos de los hechos que en estas son mencionados.
Por un lado, vemos que el ex procurador Ronald Gamarra opina que la alianza entre APRA y fujimorismo no es reciente, sino que se remonta a inicios de los noventa, cuando Mario Vargas Llosa y Alberto Fujimori competían por llegar a la presidencia. Gamarra refiere que "para evitar el triunfo de Mario Vargas Llosa, el APRA apoyó con todo en su momento a Fujimori. Y el fujimorismo le ayudó en el Congreso para evitar acusaciones mayores contra García".
![]() |
| Ronald Gamarra pide no olvidar "favores" del fujimorismo a Alan García en los 90 (La República). |
No sería todo: La revista Sí habría reportado que Fujimori tuvo una ronda de conversaciones con un grupo de miembros del Partido Aprista encabezado por su entonces secretario general, Luis Alva Castro. Fujimori no negó después que existiera una alianza entre el APRA y el entonces oficialismo.
Avancemos un poco en el tiempo. Cinco años luego de su retorno al país, Alan García fue electo presidente en 2006. Durante su gobierno, muchos parlamentarios fujimoristas apoyaron las medidas oficialistas en varias ocasiones, como señalan algunos opositores. En 2007, cuando se eligió a la segunda directiva del Congreso, la entonces congresista Keiko Fujimori anunció que su bancada decidió apoyar a la lista candidata oficialista de aquel entonces y no a la de la oposición porque darle el poder del Congreso a dicha lista, según ella, arriesgaría "la gobernabilidad y la estabilidad" del país. Estas declaraciones las dio poco después de que Santiago Fujimori, quien originalmente iba a representar al fujimorismo en la lista, fuera sustituido por Martha Moyano.
Pero uno de los momentos más tensos en todo el debate se dio en febrero de 2011, tras la aparición de uno de los varios cables filtrados por Wikileaks, el documento No. 68387, el cual daría detalles de una reunión entre Keiko Fujimori, su tío Santiago y Jaime Yoshiyama con representantes de la diplomacia estadounidense, que se habría dado a inicios del gobierno de García y donde ellos dijeron que ofrecerían los 13 votos del fujimorismo para que el (entonces) oficialismo dirija la labor legislativa, a cambio del "fin de la persecución política" a Fujimori iniciada por Toledo y de un "juicio imparcial" contra el hoy preso ex presidente.
(El documento en inglés puede ser visto en este link: http://e.elcomercio.pe/66/doc/0/0/2/9/6/296861.pdf)
En la reunión, Keiko y Santiago reconocían la habilidad negociadora de Alan García y de los miembros de su partido, así como su preferencia por la conveniencia política antes que por la ideología o la moral. Cuando el APRA asumió el Gobierno, la mayor fuerza en el Congreso era Unión por el Perú con 45 escaños. El APRA (con 36 escaños), según lo que se entiende de la entrevista, necesitaba de más apoyo para lograr mayoría en el Congreso, por lo que se planteó la estrategia política.
![]() |
| Keiko y Santiago Fujimori planearon alianza con APRA, según Wikileaks. |
Sin embargo, Santiago Fujimori reconoce que su partido estaría con las puertas abiertas a una propuesta humalista si fracasaban las negociaciones con el APRA.
Tras conocerse estas filtraciones, Jorge del Castillo negó la veracidad de estos contenidos, afirmando que había una "distorsión de la realidad" y que las conclusiones al respecto "no son objetivas" porque no se sabía que Fujimori iba a estar en prisión.
![]() |
| Del Castillo rechazó acusaciones tras Wikileaks (El Comercio). |
El también aprista Mauricio Mulder afirmó que los Wikileaks "no son una palabra sagrada", que los diplomáticos "justifican su sueldo" de esta manera, y que los cables habrían sido manejados a cuentas gotas y según su contenido, obedeciendo a intereses políticos. Sin embargo, el también expresó que la intervención de Del Castillo en la embajada de EEUU "no es un tema en el que uno pueda exhibir con orgullo" y que "son errores graves el tener que involucrar a personas extranjeras en esos temas".
Aparentemente, dicha alianza se habría confirmado con los votos a favor de propuestas de leyes y en elecciones de mesas directivas, así como con el rechazo de pedidos de juicio contra congresistas fujimoristas como Carlos Raffo y Cecilia Chacón. Aunque aún convendría hacer la pregunta: ¿estas acciones obedecen a un maridaje de ideologías o solo aprovecharon la coyuntura política del momento?
No todo son rosas...
Pero si acaso hubo una alianza aprofujimorista, esta no fue siempre dulce. A puertas del proceso electoral 2011, Alan García afirmó tanto de Keiko Fujimori como de Ollanta Humala, que eran alternativas autoritarias que ponían en peligro el sistema democrático y que podrían hacer "demagogia económica con propuestas que no se podrán cumplir". El entonces saliente mandatario sostenía que "la política del chavismo" fue instaurada por Alberto Fujimori con el autogolpe de 1992, y que el aprismo no había llegado a un consenso sobre el apoyo a algún candidato durante las elecciones.
Como ya lo habíamos adelantado en la primera parte del reportaje, Alan García ya había conversado con Ollanta Humala sobre la posibilidad de indultar a Fujimori. Pero dos dirigentes del aprismo mostraron su negativa a la posibilidad y, de esa manera, que tampoco parece haber un consenso total en ciertas decisiones del aprismo. Uno de estos dirigentes fue Omar Quezada, quien aseguró que para Alan el tema fue "anecdótico", ya que ni Fujimori lo solicitó ni estaba tan enfermo como para indultarlo.
El otro dirigente fue el secretario nacional de Relaciones Internacionales del APRA, Carlos Roca. Él dijo que ni el Comité Ejecutivo Nacional (CEN) ni la Dirección Política del APRA tomaron partido respecto al tema del indulto, manifestando su desacuerdo a título personal. El añadió que el APRA podría dar a conocer su criterio si la salud de Fujimori empeoraba, no siendo ese el caso entonces.
![]() |
| Roca daría a entender que Alan García no habló en nombre del partido (USI). |
Posteriormente, y como parte de las acciones de la "megacomisión" que investiga a Alan García por el caso de los colegios emblemáticos, en julio de 2012, los congresistas fujimoristas Pedro Spadaro y Carlos Tubino anunciaron en una conferencia de prensa su respaldo a las conclusiones del informe final dado en junio, pero también que se acuse constitucionalmente no sólo al expresidente y a su ministro de Educación José Chang, sino también a todo el gabinete, pues éste aprobó las obras en colegios emblemáticos. De esta manera, ambos parlamentarios trataron de echar por tierra las acusaciones de una alianza con el APRA. "No tenemos un pacto con la corrupción", señalaron.
Spadaro y Tubino fueron críticos con gestión del gabinete de García (Comienza 06:10)
(Canal N/Youtube)
No fue la última vez en que un lado se mostró a favor de que investiguen a otro. En marzo de 2013, Mauricio Mulder mostró su respaldo a que la Comisión de Ética del Congreso investigue el caso de Kenji Fujimori, respecto a su alianza con Limasa, almacén donde se hallaron 100 kilos de cocaína.
En julio del mismo año, Mulder señaló que Keiko Fujimori y el presidente Humala "han actuado con mucho descaro" al cuestionar la elección de los miembros del Tribunal Constitucional y de la Defensoría del Pueblo, luego que sus bancadas apoyaran dichas elecciones. El legislador aseveró que "se dieron cuenta, después de la reacción ciudadana, y se tiraron para atrás".
En septiembre, Julio Gagó, vocero de Fuerza Popular (bancada fujimorista) mostró su disconformidad con las reacciones del APRA hacia la "megacomisión" que investiga el caso Business Track, en el que se recomienda denunciar penalmente a Alan García y a Jorge del Castillo; Gagó expresó su respaldo a la comisión presidida por Tejada "como a todas las comisiones del Congreso", y dijo que ellos no deben responder con críticas sino "hablar con evidencias", y que si la cúpula del gobierno aprista es hallada responsable "deberá caerles todo el peso de la ley". Ese mismo mes, Kenji Fujimori acusó al ex presidente García de querer "aparecer como la víctima y distraer la atención" en referencia al gesto de éste de presentar un recurso de amparo al Poder Judicial, pese a haber dicho antes que "el que no la debe, no la teme": "hemos pasado de ver al Alan García canchero en el terreno de la política al Alan temeroso", afirmó.
![]() |
| Kenji tildó de temeroso a Alan por recurso de amparo (La República). |
De esta manera hemos repasado un historial de favores y críticas por parte de ambos lados, cuyos fines aún pueden percibirse como poco claros. Sin embargo, también vemos que hablar de una alianza no es tan descabellado como puede aparentar. ¿Coincidencias? Quizá los mismos protagonistas se encarguen de aclarárnoslo, con sus actos, en el futuro cercano.






No hay comentarios:
Publicar un comentario